Publicado 3 semanas

Experiencia mundial: del Niágara al Iguazú

La locura de Arboleda, y criolla, en Brasil. FOTO CORTESÍA RODRIGO ARBOLEDA

Por:

Un accidente automovilístico en Cartagena, a dos horas de llegar a Barranquilla, frenó el impulso de Rodrigo Arboleda Linares para llegar al repechaje al Mundial de 1990, entre Colombia e Israel, que resultó favorable a los criollos por 1-0. También, por las heridas, detuvo las ganas de ir al segundo Mundial al que arribaba la Tricolor.

Frente al televisor, viendo el gol del recordado Alberio “Palomo” Usuriaga, se dijo que tenía que guardar los ahorros de Italia 90 para ir a Estados Unidos. “Yo confiaba mucho en ese equipo por lo lindo que jugaba y sabía que tenía que ir al próximo mundial”, cuenta Rodrigo de 63 años, dueño de la tradicional Heladería Linares (nacida en 1988).

Acompañando al combinado nacional a todos los duelos eliminatorios cosechó su enorme amor y, de ahí, su afición por seguirlo a la mayor cantidad de lugares posibles. Gracias también a su negocio, en el que comenzó a vender las boletas de los partidos de Nacional, Medellín y la misma Selección, pudo empezar su ruta viajera que hoy parece interminable.

Estados Unidos, con itinerario agridulce

La emoción del 5-0 en Buenos Aires, ese inolvidable 5 de septiembre de 1993, hizo que Arboleda reservara de inmediato los tiquetes con destino a New Jersey.

En su maleta de viaje a Estados Unidos, en junio de 1994, solo iban camisetas alusivas a la Selección. Si hubiera tenido que entrar a un lugar con código de etiqueta, hubiera tenido que comprar otras pintas. Las entradas las consiguió gracias a los convenios que estableció con la Federación Colombiana de Fútbol, entidad que le reservó ocho por partido a él y a su grupo.

Con la poca información que tenía del país norteamericano, la nula formación en inglés y todos los sueños por delante, hizo una larga travesía con escalas en Bogotá y Ciudad de México. Allí lo recibieron varios conocidos, que servían de traductor para él.

Cuatro días después, y tras recargar energía en las Cataratas del Niágara, viajó al otro extremo: Los Ángeles City. El elenco dirigido por Pacho Maturana jugaba dos encuentros en el colosal Rose Bowl (contra Rumania y el anfitrión) y uno en Stanford (San Francisco contra Suiza).

Aunque los estadounidenses no son futboleros por historia, encontró un lindo ambiente. “Conocí por primera vez a gente de todo el mundo en un mismo lugar, intercambiamos camisetas que hoy guardo como un tesoro”, relata el antioqueño.

El lugar de bautizo en una Copa del Mundo era el Rose Bowl. Capacidad para 92 mil personas y llegaba la “desconocida” Rumania ante la favorita Colombia. Era un 18 de junio, estaba todo para ser un día de felicidad. No obstante, la figura de Gheorghe Haggi apareció y eclipsó el debut cafetero. Un 1-3 en contra y un mazazo emocional para el viajero.

Cuatro días después, tras conocer todo lo que esconde La Ensenada, regresó al estadio del debut para otra jornada que permanece en el recuerdo. Con la ilusión de remontar contra el local, Rodrigo regresó con su arsenal de vestimenta tricolor. Aquella vez, un autogol de Andrés Escobar ensombreció el panorama. Eliminados en apenas dos partidos, un mal trago para la familia Arboleda Linares y allegado.

Con la fidelidad que le profesan a la Selección, esta familia asistió al triste encuentro final, en San Francisco, que terminó con el único triunfo ante Suiza (2-0) Allí sumó una nueva ciudad a su hoja de ruta, pero el sentimiento no era igual al del inicio de esta travesía.

Incluso, Rodrigo tenía boletas para ir a otras instancias, pero decidió no recibirlas por la frustración que sentía. Esa misma que se volvió desolación cuando, al regresar, se enteró de la muerte de Andrés Escobar. Todo, incluso el tema de la alimentación, resultó ser agridulce en esa primera ocasión.

Brasil, la revindicación

A Francia 1998 no pudo asistir por temas económicos. Luego, la Tricolor duró 16 años sin ir a estas citas y a Arboleda no lo movía viajar si no era a seguir a su elenco del alma. “Fueron como unos 20 años de ahorro para el próximo”, cuenta.

Sin embargo, se volvió a armar de valor para Brasil gracias al cambio generacional comandado por José Néstor Pekerman. La noche del 11 de octubre de 2013, luego del agónico 3-3 contra Chile en Barranquilla —que significó la clasificación a Brasil 2014—, reservó tiquetes y comenzó a gestionar las entradas con los amigos de la Federación.

Esta vez el viaje no era tan traumático por la cantidad de kilómetros que ya había acumulado, además de la cercanía con la sede. Al igual que en Estados Unidos, se empacó 22 camisetas cafeteras y emprendió su rumbo hacia Belo Horizonte, aunque ya con un buen conocimiento de los lugares y un presupuesto mejor ajustado.

Con su mismo grupo de cuatro amigos, que siguen a esta escuadra por todo lado, armó el nuevo itinerario. El 14 de junio de 2014 fue de absoluto júbilo: encuentro con 50 mil compatriotas, poder renunciar por un rato al portuñol y trasladar la patria a otro lugar. Más feliz fue con el 3-0 a Grecia, los bailes, el sabor y la alegría criolla. ¡No había salido de Colombia!

Distinto a lo que ocurrió en su primera Copa del Mundo, en esta ocasión recorrió hasta el sur, llegando al paisaje más majestuoso que han visto sus ojos: las cataratas del Iguazú. “Las del Niágara son muy lindas también, pero estas son más grandes y atractivas”, asevera. También se llevó un grato recuerdo de las playas de Ipanema, Copacabana y las de Fortaleza.

Después viajó a la exótica Brasilia, donde gozó del sufrido triunfo 2-1 sobre Costa de Marfil. La amazónica Cuiabá también fue visitada por sus pies, lugar en el que se derrotó 4-1 a Japón. Como si fuera poco, presenció un partido de su mayor pasión en el mítico Maracaná. Fue espectador de lujo de la faena de James Rodríguez contra Uruguay (2-0) y su retina detalló cada elemento del que sería el Premio Puskás de 2014. ¡Era el viaje perfecto!

Pero en Fortaleza, su ánimo se volvió a apagar. “Vi el gol de Yepes y lo grité como loco, después me di cuenta que lo anularon. Creo que fue mal sancionado y eso nos dejó caídos”, relata quien estuvo inmerso en una masa furiosa de brasileños. Con el 2-1 en contra, la Tricolor quedó afuera del Mundial y Rodrigo optó por volver a casa, aunque en esta ocasión pudo disfrutar de las caipirinhas y delicias gastronómicas de ese territorio.

Como dato anécdotico: vendió su boleta de semifinales y final en un precio que le dio para los pasajes de vuelta de todos sus acompañantes. ¿Qué semifinal se perdió? Nada más y nada menos que el histórico baile alemán, sobre los brasileños, en Belo Horizonte con el recordado 7-1.

“Debo decir que esta fue otra experiencia, fue muy satisfactorio el resultado, no tuve el contratiempo de la gastronomía y conocí muchas partes, de allí me fui muy feliz”.

Así, desde el Niágara hasta Iguazú, transcurre la experiencia de este hombre en mundiales, teniendo en cuenta que ya prepara su forma de tomarse Rusia porque, para él, la Selección Colombia lo vale todo.

Más noticias en Fiebredefutbol.co

Hace 8 horas

Branislav Ivanovic, el tanque serbio

“El jugador más temible que enfrenté. No es sucio, simplemente es un tanque. Un gran muchacho, con un gran cuerpo, y con mucho poder físico. Es...

Hace 11 horas

Las curiosidades del plantel de la Selección Colombia

¿Sabe cuál es el jugador más alto de nuestra Selección Colombia, o el más bajito? ¿Tiene el dato de cuál de los preconvocados al Mundial de R...

Hace 13 horas

“Los de hoy aprendieron de nuestros errores”: Aristi

En ese entonces el jugador colombiano no tenía tantas oportunidades de estar en equipos europeos, de conocer otra cultura, y muchas veces pecamos p...

Hace 17 horas

Irán y el reto de superar la primera ronda

Los iraníes asisten por quinta vez al torneo que reúne a las 32 mejores selecciones del Mundo. Sin embargo, los dirigidos por Carlos Queiroz busca...

Hace 1 día

“Guerrero se reunirá con el presidente de Fifa”: Medios peruanos

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, recibirá el próximo lunes al delantero peruano Paolo Guerrero, sancionado con 14 meses fuera de las ca...

Hace 1 día

Ellos ya están preparados para ver el mundial

Cuando el mundial llega a Pragma, se vive con toda. Los días que juega la selección los empleados de esta empresa de soluciones tecnológicas se v...

Hace 1 día

Keylor, el guardián de los sueños ticos

Aunque es mundialmente reconocido como costarricense, el arquero que nació en ese país, tiene doble nacionalidad, ya que desde el 3 de diciembre d...

Hace 2 días

Juan Fernando Quintero y Mateus Uribe, listos para buscar cupo al Mundial

Mientras Juan Fernando Quintero fue autorizado desde este sábado por el River Plate para que se incorpore a la Selección Colombia, el mediocampist...

Hace 2 días

Francia 98, el ocaso de una generación dorada

Tal vez Hamilton Ricard tenga la percepción más sincera y clara de lo que sucedió en el Mundial de Francia-1998, en el que aunque Colombia no lle...

Hace 2 días

Marruecos, con una misión compleja en Rusia

20 años sin probar una de las mejores porciones de torta que ofrece el fútbol: ir al Mundial. Así se la pasó el elenco marroquí que, después d...